El músico olavarriense establecido hace casi 10 años en Capital Federal nos adelantó «Ingeniería Brisioli», el nuevo disco que está por lanzar en dos tandas.
Sin miras de volver, el músico y compositor que alguna vez formó parte de «PEINATE QUE VIENE GENTE», «SANCAMALEON», «ESCALANDO PELDAÑOS», «LIBAN», «FAMILIA EL HAMPA», «SUENA TREMENDO TRIO», «LA PEÑA POP», sigue en el circuito y está a punto de lanzar su CD. Este ya es el segundo de su carrera como solista, el primer trabajo de estudio salió en 2014 y lo tituló «Si Me Vieran Los Muchachos».

Olavarría Rock: ¿Qué estas haciendo hoy por hoy en el plano musical?
Franco Brisioli: Ingeniería, el nuevo disco, está en dos tandas. Estoy trabajando con un productor de Buenos Aires con quien ya tengo otros trabajos y somos una especie de cofradía, se llama Joaquín Salamero. Nosotros trabajamos en Estudio Alto Voltaje en Parque Centenario. Muy contentos, la verdad que descubrimos una dupla muy interesante. Yo lo fui a ver a él por mi primer disco, un disco que no pudimos producirlo del todo como hubiésemos querido y siempre nos quedaron esas cosas pendientes para el segundo. Cuestión que empecé a componer y nos metimos de lleno, él tomó el rol de productor artístico,y yo directamente llevé las canciones y le dije: “tomá, ahora pensá vos”.
O.R.: ¿Cómo haces para salir de la postura de productor y confiar en otra persona?
F.B.: Yo creo que todos los músicos tienen esa cuestión, tienen ese debate, sobretodo cuando uno entra a grabar al estudio, cuando trabaja su primer material de forma profesional. Hay muchas maneras de producir, de hacer las cosas y depende del resultado que uno quiera obtener, trato de reposar más en un productor por una cuestión de disfrute también. En mi disco disfruto más ser músico y cantar, y estar ahí disfrutando la vorágine. Cuando uno produce está en un plan más frío, más serio. Cero ego, si viene una persona de afuera y me da una buena idea con amor y con cariño. Siempre de afuera las cosas se ven mejor, pasó mucho tiempo componiendo en casa, tengo una consola y unos parlantes, entonces armo mis maquetas ahí. Cuando viene alguien de afuera dá en la tecla justa, y vos decís “mirá vos, no la ví”.
O.R.: ¿Cuántos temas son? ¿Son composiciones recientes?
F.B.: Son 10 canciones, una de ellas quedó del disco anterior y no entró porque no nos cerraba en el momento y en este lo incluímos. Decidimos grabando en este, Joaquín me dio el empujón, y este tema es una gran pegada. Lo buscabamos un poco para lo que es “Ingeniería Brisioli” que es la búsqueda de un sonido que yo me plantee hace un tiempo, me gusta un poco el pop, el sonido ochentoso fusionado con música góspel, agarrar un poquito de cada cosa y hacer. Después hubo canciones que estaban hechas que nos dimos cuenta que iban en ese plan, y quedaban unos espacios libres y dije “bueno me voy a probar como compositor”. Ahí grabé 12 temas que podían ir en el disco.
O.R.: ¿Cómo componés? ¿Qué llega primero a la cabeza?
F.B.: Depende cómo este, trato de dejarme fluír sobretodo en mis estados de ánimo. No soy muy de encauzar una canción, la dejo que fluya. Normalmente parto de una melodía, que crea que puedo armonizar. Trato de ser siempre simple, y conservar la esencia de la canción. Cuando con los ánimos abajo escribo tres hojas, las guardo y a la semana las elijo. Tengo un sistema caótico pero organizado.

O.R.: ¿Cómo ves el circuito del rock olavarriense desde que te fuiste?(10 años)
F.B.: Era más acotado el espacio. Me pone muy contento que se haya abierto el espectro y los espacios. Olavarría un gran semillero de músicos y en Buenos Aires lo comentan.
O.R.: ¿Cómo se hace para ser original en un lugar donde hay tanta variedad?
F.B.: El gran desafio más que nada es sacar algo que sea original pero no rebuscado tampoco. Hay pocos artistas que son rebuscados e igual seducen.
La nota fue grabada en el estudio de La 9o, durante la emisión de «Rock De Mi Vida» (Viernes 21 a 23hs)