Una de las mejores bandas de la escena nacional pasó por el escenario de Puerto Rock generando un show inolvidable, donde se escucharon nuevas y clásicas canciones y el fantástico estilo de los músicos, con un set instrumental que hizo delirar hasta el último de los espectadores.
Una de las mejores bandas de la escena nacional pasó por el escenario de Puerto Rock generando un show inolvidable, donde se escucharon nuevas y clásicas canciones y el fantástico estilo de los músicos, con un set instrumental que hizo delirar hasta el último de los espectadores.
Grandes reef de guitarra de Walter Giardino y la inconfundible voz de Adrián Barilari, marcan el ritmo de una banda que tiene más de 30 años junto al rock y tiene su sello característico. Rata Blanca fue realmente una aplanadora en esta ciudad, donde llegó a presentar algunas canciones de “Tormenta eléctrica”, su último disco.
Y la tormenta se convirtió en un huracán, de principio a fin, con temas como “los chicos quieren rock”, “sólo para amarte”, “el círculo de fuego” o “volviendo a casa”. En cada uno de ellos la gente cantó cada estrofa y tanto Walter como Adrián interactuaron con su gente, prestándoles el micrófono o regalándole púas en cada canción.
El puerto estaba repleto de amantes del buen rock de Rata y la banda continuó dándoles lo que habían ido a buscar. “El beso de la bruja”, “buscando pelea”, “rock and roll hotel”, y “michell odio la oscuridad” generaron el delirio de los fanáticos y el pogo tuvo su pico con “Aún estás en mis sueños”.
Los músicos estaban distendidos y demostraron que disfrutaron con cada acorde, de la gran fiesta que vivieron. Amagaron con irse y la espera de los bises llegó con un vendaval: “el reino olvidado”, “guerrero del arcoíris” y “abrazando el rock and roll” hicieron mover el piso, pero lo mejor estaba por llegar.
Para el final dejaron las canciones más esperadas de la noche: “mujer amante” y “la leyenda del hada y el mago”, dos temas que ya han demostrado ser himnos del rock argento y los fanáticos así lo confirmaron, cantando en forma ensordecedora.
El cierre fue a pura guitarra, con un Giardino único, entregado ciento por ciento y dejando todo por su gente, como esta banda tiene acostumbrado al público. Pasó una nueva noche de la mejor música por el puerto, que seguirá el próximo viernes con La Bersuit: otra fiesta se avecina.