Maximus Festival: los tres momentos más pesados del encuentro metalero
Linkin Park, Slayer, Rob Zombie y muchos más en una jornada llena de remeras negras y música pesada en Tecnópolis.
Bien temprano, las remeras negras empezaron a aparecer en Tecnópolis. No todos los días, la música pesada puede disfrutarse en un festival casi exclusivo como el Maximus. Así desde el mediodía, El buen salvaje abrió, hasta la noche, los amantes del género se adueñaron del predio ubicado en Villa Martelli para escuchar tanto a bandas de la escena local como artistas consagrados -Slayer y Linkin Park fueron las figuras fuertes-. También los chicos de Ghost, volvieron a ponerse las máscaras para sumergir al público en su metal nórdico comandados por Papa Emeritus III.
Ghost: una ceremonia satánica

Una introducción que emula al órgano de una iglesia medieval es la antesala perfecta para que aparezcan los Ghost con sus máscaras características a pleno rayo de sol. «Square Hammer» abre el setlist con melodías muy pegadizas, bombo en negras entre el doom y el power metal para codearse con el hard rock. La voz recuerda a bandas de metal clásico, pero la estética propuesta le da un tono diabólico con imágenes satánicas.El refinado Papa Emeritus III es el líder espiritual de la ceremonia y, en esta ocasión, elige el frac para la velada. Suenan «Year Zero», «Absolution» y «Mummy Dust» y así los nórdicos cumplen. Tienen un registro que recuerda al Ozzy solista en su etapa más melódica.
Rob Zombie: el King Kong del metal

Slayer: una lluvia de sangre
La seguidilla satánica Ghost-Rob Zombie da pie al referente más importante de la jornada: Slayer. Los renacidos de Tom Araya y su pandilla extrema presentan Repentless, su último disco, el número 11 de estudio. Hay miles de remeras de la banda, el heavy y Kerry King son locales en Tecnópolis. El chileno Araya muestra su sonrisa irónica luego de ofrecer una furia de gritos, distorsión extrema y una velocidad que asusta. La banda de thrash metal vuelve a presentarse en la Argentina. «Death Skin Mask», «War Ensemble» son los elegidos para darle lugar a álbumes fundamentales para el género como Seasons in the Abyss. También hay lugar para himnos de Reign in blood(«Postmortem»,»Raining Blood» y la canción con que cierran) y South of Heaven (eligen el tema homónimo del disco y «Mandatory Suicide»). El alarido desgarrador que llega directamente desde el mismo infierno anuncia «Angel Of Death», la canción con que desatan la furia satánica y se despidió.
Linkin Park y un cierre menos sucio

