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Dylan Villanueva: Los sueños del “Messi del violín”

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El músico santafesino habló en un mano a mano con Olavarría Rock y contó su historia. Los comienzos, el crecimiento en las redes, la posibilidad de tocar con sus ídolos y más, en este mano a mano emocionante.

 

 

Tomás Correa
@toomicorrea

 

Dylan tiene 14 años y, hace meses, es furor en las redes por sus interpretaciones de clásicos populares hechos con el violín. Desde hace años, en su entorno los conocen como el “Messi del violín”.

En esta nueva columna, hicimos un mano a mano de violinistas por zoom. Obviamente, los primeros minutos de la charla fueron sobre el instrumento, lo cual guardaremos en la memoria emotiva de cada uno.

Al igual que durante toda su vida, alrededor del zoom está la familia de Dylan, misma familia que fue un motor más que importante en sus comienzos musicales: “Yo empecé a los seis años, en realidad empecé porque me incentivaron acá en mi casa. Mi hermano mayor también tocaba violín hace mucho tiempo atrás, de ahí pasó a mi hermana y de ella pasó a mí. Arranqué a tocar porque los otros dos ya tocaban anteriormente, y yo quería hacer la misma carrera”.

 

Si hay algo que caracteriza al adolescente, es el recuerdo y el agradecimiento que tiene hacia los espacios donde empezó a desarrollar su arte. El primero de ellos fue el proyecto social “Somos música”: “Es un proyecto para chicos de bajos recursos, donde hay distintos núcleos en distintas escuelas, y hace bastante tiempo dio la casualidad que en la primaria donde yo estaba por iniciar, estaban dando las clases de violín”.

Ahí fue su primer acercamiento cómo estudiante de violín, lugar dónde se sentía más que cómodo, y lo explicó diciendo que “fue todo bastante lindo, más que nada porque yo era chiquito. Entonces un violín en mis manos era distinto, al principio yo usaba uno que me prestaban en el proyecto”.

Me acuerdo que la primera vez que me prestaron el instrumento, llegué a mi casa, me puse a estudiar un ratito, y después agarré el violín, lo apoyé contra la cama, lo tapé y me acosté con él. Lo cuidé cómo si fuera un hijo, y me dormí con él.

Durante la cuarentena – al igual que muchxs músicxs del país -, Dylan comenzó a hacer videos para redes, y de esa manera se dio a conocer en todos los rincones del país: “Recibí bastante apoyo en este último tiempo, más que nada con la cuarentena me incentivó a subir contenido y progresar en las redes, en seguidores y todo. Mucha gente se ha unido a la página de Dylan Violinista. Por las entrevistas y demás, deje de hacer vivos, pero antes estaba haciendo seguido a la gorra, para ver si podía recaudar un poco de plata, para sentir que vuelvo a la calle. Extraño la peatonal, y hacer esto es volver virtualmente a lo que hacía”.

Pero, ese apoyo no significó solamente cariño para el músico santafesino, sino también fue la posibilidad de poder comprarse, por primera vez, un violín eléctrico, uno de los sueños que él tenía: “No imaginamos nada de lo que iba a pasar, nos sugirió un hombre por Twitter hacer la gorra. Yo empecé a subir fotos a las redes del violín eléctrico, para mostrarle a la gente que existe, y que era uno de mis sueños tener uno de esos cómo de “alta gama”. Un hombre se contactó conmigo y me preguntó si me interesaba bajar una aplicación dónde me podían donar plata, y me ayudó a crearla para que me donen la plata. Después de que lo dije por las redes, en menos de dos semanas pude recaudar el dinero necesario para poder comprarlo”.

Si de sueños hablamos, no podemos dejar de lado los músicos y músicas con los que Dylan logró tocar en el último tiempo. Lito Vitale y Juan Carlos Baglietto por un lado, y el querido Peteco Carabajal por el otro. Sobre ello, Dylan expresó que “son experiencias inolvidables, uno lo vive de la mejor manera posible. Obvio que hay detalles, lo de Vitale-Baglietto fue de lo mejor que he experimentado, más allá de que hacía mucho frío y se me congelaban las manos para tocar, lo que se me hizo difícil tocar. En el video no se nota, pero son experiencias inolvidables. Lo de Peteco también estuvo espectacular, estar en un escenario con él es un sueño para muchos músicos, porque es muy difícil de llegar”.

Pero, los sueños de Dylan no quedan ahí, es un músico con ganas de crecer, de seguir formándose y dejar una huella en la música argentina: “A futuro tengo distintas fechas, entrevistas y más. Pero una de mis metas es entrar a la orquesta sinfónica de la Provincia. No lo puedo hacer ahora mismo por mi edad, porque necesito ser mayor de edad, pero es una de mis metas a cumplir”. Para ello, sigue estudiando en tres lugares a la vez, por un lado “sigo en el proyecto donde yo inicié. Después voy a la secundaria de formación musical, y estoy haciendo una carrera en la Escuela provincial de música, en una carrera de 10 años. Ya estoy en el sexto año y sigo estudiando ahí para aprender más”.

Uno de los momentos donde el adolescente más trascendió en redes, fue cuando grabó un spot publicitario para ANSES, con el objetivo de hablar de la AUH. Desde detractores, hasta gente que lo amaba, y hasta videos y fotos apoyándolo con los carteles que había en las calles. Para Dylan todo eso “ya es otro nivel, más que nada quería explicar mi historia porque la Asignación Universal por Hijo fue una ayuda bastante importante para mi familia”. De igual manera, se sorprende “porque no me paran de llegar mensajes de gente que ve mi cara en carteles gigantes, pero es un orgullo para toda mi familia, y para mi”.

Para finalizar, quedaba preguntar sobre la anécdota del “Messi del violín”, una comparación de esas que a todxs nos gustaría que nos hicieran. Entre risas, el adolescente contó que “eso surgió del ex director del proyecto “somos música”, que estaba teniendo una charla con mi padre sobre las condiciones o talento que yo tengo, y le dijo que para que se dé una idea “Dylan es el Messi del violín”. Ese apodo quedó, y me acuerdo que en el primer programa de televisión que fui, pusieron el Messi del violín, y quedó ahí. Está muy bueno cómo apodo, obvio”.

De esta manera, finalizamos una nueva columna. Nos encontraremos en 15 días a la espera de una entrevista que nos lleve por sueños, lugares y emociones. Espero que disfruten leerla, tanto cómo yo disfruté todo el proceso.