Con un rock de alto vuelo, Television brindó un brillante show en el teatro Vorterix
Durante una hora y media, la banda liderada por Tom Verlaine ofreció un rock de alto vuelo, en un recital que combinó pasajes experimentales con melodías más tradicionales y hasta un notable blues, pero que en todo momento se destacó por la excelencia alcanzada en las interpretaciones.
Con la sólida base de Fred Smith, quien desplegó con maestría el “manual básico para bajistas”; y Billy Ficca, en batería, con un interesante trabajo caracterizado por el poco uso de redoblantes y una buena combinación de bombos; el líder Tom Verlaine y Jimmy Rip generaron constantes diálogos con sus guitarras.
En un juego en donde ninguno asume definitivamente el rol de primera y segunda guitarra, Rip aporta su vena rockera, con solos más ligados a las facetas tradicionales del rock; en tanto que el vocalista y principal compositor despliega sonidos y largos pasajes caracterizados por su personalísimo estilo, forjado a partir de su formación inicial como pianista y saxofonista.
La excelencia del show de Television se basó exclusivamente en el puñado de brillantes composiciones y en la pericia de la banda para ejecutarlos, debido a que en ningún momento apela a trucos escénicos, como proyecciones o juegos lumínicos.
Con la sobriedad estética que la caracteriza, la banda abrió el concierto con una seguidilla de temas del disco “Marquee Moon”, la cual fue celebrada por el público. De esa manera, mientras el grupo se “aclimataba” al escenario pasaron “Prove it”, “Elevation” y “Venus”, las cuales contaron el apoyo coral del público, que dedicó sus primeras ovaciones a Verlaine y a Rip, por sus encendidos solos.
Sin embargo, fue a partir de “Torn Curtain” en donde la banda comenzó a desplegar todo sus recursos y ofrecer su mejor faceta, con Smith sosteniendo la base y Ficca brindando un interesante y sutil juego de bombos y platillos, para que Verlaine y Rip hicieran literalmente “llorar” a sus guitarras en una dramática performance.
La ovación al finalizar el tema, tras un solo lastimero de Verlaine mientras el resto de la banda coreaba “Tears, tears” (“Lágrimas, lágrimas”), provocó que el cantante, reconocido por su tradicional gesto adusto sobre el escenario, esbozara una gran sonrisa y diera muestras de emoción.
Acto seguido, llegó el momento de “1880 or so”, con un aire un poco más pop desde la base, en lo que podría haberse convertido en el momento más “light” de la noche, si no fuera por la incendiaria guitarra de Rip, quien sacó a relucir su espíritu rockero, y por la performance vocal de Verlaine, que por momentos hizo acordar a Lou Reed.
En lo que fue uno de los pasajes más inspirados de la noche, se sucedieron “I’m gonna find you” y “Persia”, dos composiciones que merecieron especial atención, con la banda en su máximo potencial.
“Esta es una vieja tonada que olvidamos grabar en ‘Marquee moon’”, anticipó Verlaine, antes de iniciar la primera de estas canciones, un particular y sorprendente blues, que por su estilo bien podría ser considerada una rareza en el repertorio de la banda.
Sin embargo, el toque blusero estuvo dado fundamentalmente desde la guitarra rítmica de Rip, porque tal como era de esperar en el caso de Television, el resto de la banda se movía por lugares más libres sin respetar los básicos doce compases que caracterizan a este género.
Un misterioso clima dado por el bajo y la batería dieron inicio a “Persia”, una extensa pieza en donde con distintos ritmos mántricos, las guitarras ofrecieron toda una serie de recursos, a partir de diferentes efectos sonoros, que invitaban al público a realizar un sensacional viaje cósmico.
Los aproximados 20 minutos que duró “Persia” dejaron al público satisfecho de buena música, ejecutada con maestría, por lo que la dulce “Guinding Light” sonó como una suerte de canción de cuna para una retirada feliz, de no ser porque aún faltaba el momento clave, con la canción que le da el título al disco más famoso del grupo.
La base de guitarra que marcó el inicio de “Marquee moon” enloqueció a los presentes, quienes de inmediato comenzaron a corear los fraseos de guitarra de la canción y a acompañar cada estrofa del tema.
Para el bis, Television se reservó la potente y celebrada “Friccion”, con un último, virtuoso y electrizante cruce de guitarras entre Rip y Verlaine, sin dudas, uno de los ejecutantes más originales que tiene este instrumento.
Tal como ocurrió en su primera visita de 2013, Television ratificó que se trata de una excelente banda de rock, sin tiempo, que cuenta con un legión de fieles seguidores en el país, que tal vez se vio incrementada en los últimos años por el hecho de que Rip se haya radicado en el país y mantenga un fluido contacto con los fans.
Alrededor de una hora antes del show, Barbi Recanati y Gustavo Fiocchi abrieron la noche con un breve set acústico, que tuvo una buena recepción del público, en el que anticiparon algunas canciones del próximo disco de Utopians, el cual cuenta precisamente con la producción de Jimmy Rip.
Fuente: Telam
