Baltasar Comotto se adelantó a Reyes y nos regaló un arsenal musical

EL VIOLERO DEL INDIO, SPINETTA Y CALAMARO DESCOLLÓ EN “LA VIZCAÍNA”.

Conocido por ser el guitar hero del Indio Solari (junto a Gaspar Benegas), Andrés Calamaro y de la última formación de Spinetta, Baltasar Comotto es dueño ya de una sólida carrera en solitario, que no abunda en discos (en abril sale el tercero) pero sí en calidad, dentro de un hard rock psicodélico con aires funk de sello propio que viene encumbrándose en peldaños de relevancia en la nutrida escena rock argenta.

Comotto se presentó al frente de su cuarteto (dos violas, bajo y batería a cargo de una mujer, que la rompió) el domingo (ya madrugada del lunes) en La Vizcaína, como figura central de la Cumbre Ricotera craneada por la gente del boliche, que también incluyó a los locales La Cachafaz y a Súbditos del Rey, grupo de tributo a Los Redondos.

Con una contundente performance, apoyado en un sonido potente pero claro, casi sin distorsión ni guitarras podridas, Comotto se lució como violero, en ese menester en el que todos le conocemos eximia pericia por haberlo visto o de mentas: otra que Bayer, si toca con Spinetta, el Indio y Calamaro, es bueno seguro. Baltasar es lírico y elaborado pero bombástico a vez, al punto que el Indio dijo que “su estilo casi pornográfico hace hervir los tragos”, y eso se vio sobre las tablas vizcaineras. Pero además, aprobó cómodo como cantante, ya que si bien no tiene la voz poderosa y grave típica del hard, sí posee un registro personal, claro y que marida de maravillas con lo que toca y dentro del sistema que es cada canción.

El joven instrumentista hizo básicamente temas de Blindado (2011), su más reciente trabajo, adelantó un par de los que integrarán su tercera placa, con aparición prevista para abril o marzo 2016, y se dio el gusto de desempolvar Milestones, temazo de Rojo (2008), su primer disco, con una clara influencia spinettiana.

Para el público, lo más emocionante quizá haya llegado con los covers: El ojo blindado, de Sumo (el 22 del corriente se cumplieron veintiocho años de la muerte de Luca Prodan), y Ropa sucia y Masacre en el puti club, de Patricio Rey, como para no alejarse de la premisa aglutinante de la noche, la cumbre ricotera.

Chino Castro.

(Fuente: diariolamanana.com.ar).

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